Consecuencias procesales del incumplimiento empresarial del control del tiempo de trabajo

Laboral, Procesal

La jurisprudencia consolidada ha venido depositando sobre el trabajador la carga de la prueba en relación a la realización de las horas extraordinarias, es decir, cuando el trabajador interpone una reclamación de cantidad de horas extraordinarias, que éste venía obligado a acreditar de forma concreta y detallada la realización de las mismas, debiendo demostrar cada una de ellas día a día para poder establecer con toda precisión las circunstancias y número de las mismas, con la consecuente dificultad probatoria que este hecho conllevaba.

Ahora bien, los recientes pronunciamientos de la Sala Social de la Audiencia Nacional que establecen la obligación empresarial de registrar diariamente la jornada de trabajo, han comportado un cambio de criterio en relación a la citada jurisprudencia consolidada.

En este sentido, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Valladolid de 13 de Octubre de 2016, reconoce el derecho a cobrar las horas reclamadas por el trabajador ante el incumplimiento empresarial de aportación del resumen del registro de la jornada.

El trabajador tenía suscrito un contrato de trabajo a tiempo completo con una jornada de trabajo de cuarenta horas semanales distribuidas de lunes a sábado. Al finalizar su contrato de trabajo, interpuso demanda de reclamación de cantidad por importe superior a 12.000 Euros en concepto de horas extraordinarias del último año. El trabajador interesó en su escrito de demanda como prueba documental, que se requiriera al empresario para que aportara el registro de entrada y salida de todo el periodo reclamado que disciplina el apartado quinto del artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores.

De acuerdo con la reciente jurisprudencia, la razón de dicho precepto legal es facilitar al trabajador un medio de prueba documental para acreditar la realización de horas extraordinarias, así pues, el registro de la jornada diaria es la herramienta promovida por el legislador, para asegurar el control de las horas extraordinarias.

Dicho esto, cabe tener presente que la doctrina jurisprudencial que deposita sobre quien reclama un exceso habitual de jornada la carga de acreditarlo, debe ser ineludiblemente conjugada con el principio de facilidad probatoria que disciplina el artículo 217 de la ley de Enjuiciamiento Civil.

La empresa, únicamente aportó los datos de registro del último mes y por lo tanto, desatendió la carga procesal que prevé el artículo 217 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. En consecuencia, no pueden recaer sobre el trabajador, los efectos derivados del incumplimiento empresarial, y por este motivo la sentencia reconoce al trabajador el derecho de cobrar las horas reclamadas.

En conclusión, sin perjuicio de las sanciones administrativas en que pueden incurrir las empresas por no llevar a cabo el correspondiente registro horario de sus trabajadores, también resulta necesario para poder aportarlo al Juzgado Social como prueba documental en una eventual reclamación de cantidad en concepto de horas extraordinarias.


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