Incidente posesorio en las ejecuciones hipotecarias

Hipotecario, Procesal

A menudo en el curso de los procedimientos de ejecución hipotecaria surge la existencia de personas, distintas al ejecutado, que ocupan el inmueble embargado objeto de autos.

A estas personas, de conformidad con la Ley de Enjuiciamiento Civil, se les notifica la existencia de la ejecución para que en el plazo de diez días puedan presentar ante el Juzgado los títulos que justifiquen su situación.

En muchos casos, esta ocupación es totalmente legítima al existir un contrato que acredita su derecho. Pero en otros casos, esta ocupación es fraudulenta y se celebran contratos destinados a conservar la posesión de la finca tras la subasta del inmueble.

En consecuencia, para resolver esta situación ocupacional, el Juzgado abre una pieza separada del procedimiento principal, que será resuelta a través de un auto contra el cual no cabrá recurso alguno, que acordará si el ocupante puede permanecer o no en el inmueble.

En un procedimiento de ejecución hipotecario que se sigue en el Juzgado de Primera Instancia nº 11 de Barcelona en el que MES ADVOCATS defiende a la parte ejecutante surgió un incidente posesorio al resultar que el inmueble embargado estaba siendo ocupado por una entidad mercantil, distinta a la parte ejecutada. De la documentación aportada y de las relaciones existentes entre la parte ejecutada con los administradores de la sociedad ocupante, se vislumbró la posibilidad de que dicho contrato fuera simulado.

Una vez celebrada la oportuna vista ocupacional, MES ADVOCATS ha obtenido una resolución que acuerda el lanzamiento de la entidad mercantil por no tener derecho a permanecer en el inmueble.

Los fundamentos de derecho en los que se basa esta resolución son los siguientes:

1) El ejecutado fue requerido de pago con anterioridad a la suscripción del contrato de arrendamiento.

2) El contrato de arrendamiento se elabora con posterioridad al impago de las cuotas del préstamo hipotecario por el ejecutado.

3) El contrato de arrendamiento debe reputarse celebrado con mala fe por el ejecutado con la intención de impedir la plena efectividad de la subasta de la finca y, por tanto, no procede considerar dicho contrato como título suficiente para permanecer en la finca como tercer ocupante, procediendo a decretar su lanzamiento.

La resolución comentada resuelve favorablemente a favor de la parte ejecutante al quedar acreditado que la parte ejecutada efectuó el contrato de arrendamiento para dificultar la correcta continuación del procedimiento principal.


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